El testamento de Isabel la Católica, la última voluntad pintada por Rosales

Rosales nos ha dejado una obra de excepcional crudeza en uno de los momentos claves de la historia de España

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Isabel de Trastámara, de Castilla, la Católica, dictó su testamento el 12 de Octubre de 1504, en 9 hojas de pergamino y “enferma de mi cuerpo de la enfermedad que Dios me quiso dar, e sana e libre de mi entendimiento“. Tres días antes de fallecer, el 23 de Noviembre, firmó en Medina del Campo sus últimas voluntades en 3 hojas, su codicilo, donde dejó la herencia de todos sus bienes y reinos a su hija Juana, que en ese momento se encontraba en territorio flamenco. Dispuso que si ella no los pudiese gobernar lo hiciera en su lugar su padre, Fernando el Católico, hasta que el hijo primogénito de esta con Felipe el Hermoso, futuro Carlos I de España, cumpliese los 20 años y pudiera gobernar.

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Testamento de Isabel la Católica y su firma del codicilo, donde muestra su debilidad tres días antes de fallecer.

La pintura histórica tuvo un gran desarrollo en España durante el siglo XIX, de origen romántico. El valor histórico nacional, frente a la exaltación neoclásica de la Antigüedad, fue una expresión a causa del sentimiento romántico nacionalista.

Esta obra fue expuesta en la Exposición de 1864, junto a “la Rendición de Bailén” de José Casado del Alisal, apreciándose los síntomas de esta corriente, aunque existieron otros caminos de renovación de la pintura española debido a los encargos de clientela de gusto conservador.

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“Doña Isabel la Católica dictando su testamento” de Eduardo Rosales (Museo del Prado)

Eduardo Rosales

Eduardo Rosales (1836-1873) se formó en la Escuelas de Bellas Artes de San Fernando. En 1857 viajó a Italia. Tras unos inicios inciertos, en 1864 pinta “el testamento de Isabel la Católica” logrando un gran éxito. Este lienzo supuso el gran descubrimiento por parte de Rosales de la gran tradición pictórica del Siglo de Oro, encarnada fundamentalmente en la obra de Velázquez. Provocando una verdadera revolución estética en el panorama artístico de su tiempo. Su pintura tiene tintes tradicionales y aparecen notas de renovación que sintonizan con Manet. Su principal aportación fue la superación a las modas academicistas y románticas por una pintura independiente de las normas, donde se aprecian hasta las texturas de las diferentes telas textiles.

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Eduardo Rosales por Federico de Madrazo (Museo del Prado)

La pintura histórica tuvo un gran desarrollo en España durante el siglo XIX, de origen romántico.

¿Dónde estaba Juana en ese momento?

Parece que la reina se encontraba en la Casa Real de la Plaza y no en el Castillo de la Mota, como se suele creer. En la obra se observa el dormitorio en penumbra con la reina Isabel moribunda, postrada en su lecho de muerte, cubierto por un dosel y rematado con el escudo de armas de Castilla. Se encuentra recostada sobre dos altos almohadones y portando su característico velo sujeto al pecho por un broche con la venera y la cruz de Santiago, ordenando con la indicación de su mano la escritura de sus últimas voluntades, al escribano Gaspar de Gricio que se encuentra sentado en su pupitre junto a la cama. De espaldas a un pequeño oratorio iluminado por una pequeña lámpara de aceite, a la izquierda, se encuentra sentado y abatido el rey Fernando, con mirada perdida y el pensamiento absorto, abandonando el peso de sus brazos sobre el sillón y apoyando los pies en un almohadón de terciopelo. Junto a él, de pie, observamos a su hija Juana con la mirada baja y las manos enlazadas, quien fue pintada pero no se encontraba allí en ese momento, ya que Felipe el hermoso, su marido, no le dio permiso y tuvo que permanecer en Flandes. A la derecha acompañan en los últimos momentos de su vida de la reina varios miembros de su Corte, encabezados por el Cardenal Cisneros, vestido con la dignidad de su hábito, entre otros nobles. En la sombra del aposento, tras el dosel, los marqueses de Moya, Andrés Cabrera y Beatriz Fernández de Bobadilla, fieles servidores de la soberana.

El Museo del Prado también cuenta con el boceto en lienzo realizado de la obra.

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