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La batalla de Tamarón y la fatal carga de Bermudo III, el último rey Asturleonés

19/12/2020
batalla de tamaron vermudo iii

Según cuentas las crónicas, en aquel fatídico día el joven rey Bermudo III de León, presa de su juventud y valentía, realizó una osada carga contra el enemigo castellano y pamplonés, tratando de decantar para sus intereses una contienda que parecía equilibrada. La valentía le costó la vida y el final de la dinastía Asturleonesa en el trono de León.

Bermudo III de León

Bermudo III (1017-1037) (en algunos textos aparece como Vermudo) era hijo de Alfonso V y había alcanzado el trono tras la muerte de este con apenas 11 años. Su madrastra Urraca Garcés fue la regente durante la minoría de edad hasta alcanzar los 15. Durante su reinado fueron continuas las intrigas tanto de la nobleza como del rey de Pamplona Sancho III el Mayor, hermano de la regente y que impuso a su hijo Fernando como conde de Castilla, legitimado por su matrimonio con Muniadona. Algunos nobles se habían rebelado contra el rey como los obispos de Santiago y Lugo, alentados por el rey pamplonés y su madrastra. 

Bermudo III
Bermudo III de León

En los 5 años en los que el rey estuvo al frente del reino, realizó una gran labor legislativa como ya había iniciado su padre. Según la documentación y las crónicas, favoreció la donación de monasterios y protección de los más desfavorecidos. 

En el año 1035 se casó con Jimena Sánchez, hija del rey de Pamplona, tejiendo una complicada relación entre ambos reinos. Tuvieron un hijo pero solo sobrevivió unos pocos días

Problemas con el conde de Castilla

Bermudo III y Fernando, conde de Castilla, eran cuñados pero no debían de simpatizar sin que se sepa a ciencia cierta las razones. El obispo de Oviedo acusaba al navarro, hijo de Sancho III, de ambicioso y culpable de la guerra. Otros, como la Crónica Silense, indica que fue el rey leonés quién inició las hostilidades al apoderarse tierras adjudicadas al conde, en concreto las situadas entre los ríos Cea y Pisuerga, y que fueron dadas como dote a García Sánchez, el anterior conde de Castilla. Curiosamente, este fue asesinado en León antes de casarse con Sancha de León, que luego se convertiría en la esposa Fernando.

bermudo iii fernando i
Los cuñados y enemigos irreconciliables, Bermudo III y Fernando I

La batalla de Tamarón

Sea como fuere el casus belli, la batalla sucedió a finales de agosto del año 1037 (hay fuentes que lo datan a primeros de septiembre) en el valle de Tamarón, cerca de Burgos. Al conde de Castilla se le unió su hermano García Sánchez III. El nuevo rey de Pamplona, que había sucedido a su padre dos años antes, completaba las fuerzas que debían ser similares. Poca información hay sobre la batalla más allá de que causó la muerte al monarca leonés. Pudo ser muy sangrienta e igualada, con un elevado número de bajas por ambos bandos, aunque no se encuentran datos concretos. 

“Él constituido rey en su niñez, no se sintió atado a las apetencias lascivas, propias de su edad, sino que, sobreponiéndose a ellas desde el comienzo de su reinado, comenzó a regir las instituciones públicas y a defenderse de las gentes perversas…”

(Crónica Silense)

Lo que sí se sabe es que en un momento de la batalla, el joven Bermudo buscó con su fatídica carga desordenar al ejército enemigo. Lo que pudo ser una acción gloriosa liderada por su rey, terminó en desastre cuando se percató que la velocidad de su caballo había impedido que sus caballeros le siguieran en la embestida. Cuando se percató de la situación estaba rodeado de enemigos que no tuvieron piedad. Una multitud de lanzas acabaron con la dinastía que había nacido en las montañas de Asturias con Pelayo y sus herederos.

El caballo volador

“Pelayuelo” era el nombre de su caballo, rosillo de capa y regalo del presbítero Florencio en agradecimiento a la donación del monasterio de San Pelayo del Grajal. Según los documentos era un precioso y costoso ejemplar, pero tan rápido que le llevó directo hacia una celada de la que el rey no pudo escapar.

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Muerte de Bermudo III

Casi con seguridad fue enterrado y descansa en la iglesia de San Isidoro de León (desde 1942 es una basílica), en el Panteón Real que había mandado construir su padre. Las dudas provienen del monasterio de Nájera, donde existe un sepulcro con un epitafio que hace referencia al rey Bermudo.

Estudio forense de los restos reales

En el año 1997 se realizó un estudio de los huesos del Panteón Real, ya que no podemos olvidar que durante la invasión francesa de 1808, la cripta de los reyes fue transformada en una caballeriza donde los sepulcros reales sirvieron de abrevaderos para los caballos. El estudio paleontológico identificó los restos que podrían ser del joven rey, tanto por su juventud como por las heridas causadas por lanzas o similares. 

panteon real san isidoro leon
Panteón Real en la basílica de San Isidoro de León

Tras la muerte del rey, el conde castellano Fernando, que no olvidemos que estaba casado Sancha, hermana de Bermudo, se hizo con el trono leonés como consorte de la legítima heredera. Para algunos historiadores significó el final del “tiempo de León” y el comienzo de la época gloriosa de Castilla. No lo tuvo fácil el nuevo monarca, pues fue rechazado por gran parte de la nobleza leonesa. Tras solventar la resistencia, fue coronado rey el 22 de junio de 1038. Fernando I el Magno conformó la primera unión entre León y Castilla. En su testamento, el propio volvió a dividir los reinos entre sus hijos por lo que León se separaría de nuevo de Castilla, que nacía como reino, aunque no por mucho tiempo. Un siglo después volverían a separar sus caminos hasta unificarse de manera definitiva con Fernando III.

Bibliografía:
  • “Manual práctico de la Historia de los reyes de León” (Joaquín Cuevas)
  • “La batalla de Tamarón. Final trágico de la dinastía Astur en el Regnum Imperium Legionensis” (José María Manuel García-Osuna)