¿San Pedro primer Papa de Roma?

En todas las listas de pontífices romanos aparece siempre en primer lugar San Pedro, aquel que es llamado la “piedra” sobre la que Jesús levantó su Iglesia.

Sin embargo existen dudas reales sobre su vida y su cometido en la jerarquía de los primeros grupos cristianos que surgieron tras el paso de Jesús.

¿Quién fue San Pedro?

Pedro no era su nombre real sino Simón, un pescador que siguió a Jesús y que probablemente fue el que le apodó “la piedra“, que en griego significa Peter, siendo esta una de las razones posibles del nombre de Pedro.

Sobre la importancia de este personaje en vida de Jesús es bastante cuestionable, tanto los Evangelios de Marcos y Mateo narran como este intentó a apartar a Jesús de su “misión” por lo que le contestó un contundente “Aléjate de mí, Satán“.

Pedro era un personaje poco culto y con escasa capacidad de compresión y pese a todo era uno de los importantes tras la muerte de Jesús. Sin embargo no hay constancia que tuviera supremacía ideológica sino que era uno más entre iguales, junto a Santiago y Juan.

“La piedra sobre la que Jesús edificó su Iglesia” es una frase atribuida al entorno del evangelista Mateo y siempre posterior a la época de Jesús. El probable que hiciera referencia a la inquebrantable fe que tenía Pedro sobre Cristo.

“Aléjate de mí, Satán”  

Jesús a Pedro (Marcos 8,13 y Mateo 16,23)

Estancia de Pedro en Roma

Otro tema es su posición con respecto a Roma. No hay ninguna prueba fiable, por ejemplo en el Nuevo Testamento, que fuera obispo en la ciudad eterna por lo que no puede ser considerado el primer papa de Roma. Pedro estuvo, y hay constancia de ello, en Antioquía y Corinto, donde tuvo fieles leales, pero nada hace pensar que el pescador de Galilea fuera cabeza suprema de la iglesia en Roma.

Si encontramos referencias sobre su estancia en Roma donde probablemente murió martirizado por las purgas del emperador Nerón. La “Epístola de Clemente” así lo indica aunque no se han encontrado ningún resto arqueológico que lo asegure.

Fuente: “La Iglesia Católica”, Hans Küng, Debate, 2013.

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