El helado final de Francis Bacon

Francis Bacon (1561-1626) fue de los primeros en buscar un método empírico, mediante inducción, para aplicarlo a la ciencia. Tales indagaciones, le granjearon un buen séquito de detractores. Mediante una dura crítica a su persona, se consiguió que fueses despojado de sus cargos y funciones, además de desterrarlo de la ciudad de Londres.

Con la subida al trono de Carlos I, Bacon fue eximido de la condena. De camino a la capital, conversando con el médico de su majestad, contemplando el paisaje nevado que envolvía su ruta. Se preguntaron si el hielo podría conservar la carne igual que la sal. ¡Tanta nieve tenía que aprovecharse!

Sin perder un segundo, fieles al método experimental, adquirieron un pollo muerto y limpio. Allí mismo, lo rellenaron de nieve. El frío y la humedad del ambiente afectaron más de lo previsto a Bacon. Tuvo que ser trasladado a la casa de un amigo suyo, para reposar. No obstante, el simple resfriado empeoró, llegando a ser una grave neumonía. Poco antes de morir, pudo escribir una carta al médico de su majestad, escribiendo el notable éxito de la conservación del pollo, gracias a la nieve. Un hombre entregado a la ciencia por completo.

Francis Bacon

Retrato de Francis Bacon sobre 1616.

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