El dramático final de la fuerza Z británica

Se llamó “Fuerza Z” a la flota de combate naval que habían desplegado los británicos en el pacifico para defender el intento de invasión de Japón a sus posesiones en el sudeste asiático, como Malasia y sobre todo Singapur, donde disponían de su principal base naval de la zona.

La Fuerza Z

La fuerza, al mando del almirante Thomas Phillips, estaba formada por el acorazado Príncipe de Gales (HMS Prince of Wales), el crucero Repulse (HMS Repulse) y 4 destructores. Sin embargo esta flota no podía contar con el portaaviones Indomitable, que se encontraba dañado y en reparaciones. Los británicos echarían mucho de menos este barco en las jornadas posteriores.

El alto mando británico decidió enviar a su flota el 8 de diciembre de 1941 (al día siguiente del ataque japonés a Pearl Harbor) para  atacar a los barcos de desembarco japoneses que trataban de invadir el norte de Malasia. Sin embargo los ingleses no valoraron suficientemente el poder aéreo nipón, ya que sus buques estarían expuestos a los aviones nipones desde sus barcos o desde tierra. En un momento del trayecto, y pensando que no habían sido detectados, se encontraron los dos barcos principales sin la escolta de los destructores que habían regresado a puerto.

Detectados… y sentenciados

fuerza z repulse prince of wales

El 10 de diciembre fueron detectados a las 10:15 de la mañana por un avión de reconocimiento japones. Enseguida envió la información a su centro de mando, al frente de Sadaichi Matsunaga. El comandante nipón vio una ocasión inmejorable para acabar con la fuerza británica y envió a tres gupos de aviones formados por bombarderos y torpederos. Media hora después son interceptados y atacados en oleadas fatídicas.

Desesperados solicitaron ayuda aérea a su base en Singapur, pero la escasa ayuda que enviaron llegarían demasiado tarde, ya nada pueden hacer para escapar de su destino. A las 12:33 se hunde el crucero Repulse tras el impacto de 6 torpedos. A las 13:20 el acorazado Príncipe de Gales se reúne con su compañero de viaje tras numerosos impactos de bombas y torpedos. Uno de los destructores que acompañaron a los barcos, Express,  llega al lugar y logra evacuar a numerosos marinos del acorazado antes de que se hunda. El almirante Phillips se hunde con su barco. La tragedia se salda con 840  muertos, 513 de Repulse y “sólo” 347 del Príncipe de Galés gracias a la audacia del destructor. Por parte nipona 4 aviones perdidos.

“En toda la guerra nunca recibí un golpe más directo. Japón es dueño del Índico y del Pacífico” (Winston Churchill)

fuerza z prince of wales repulse

En la parte de atrás de la fotografía, los barcos británicos ya tocados por los ataques nipones. En primer término el destructor “Express” de la fuerza Z que no pudo evitar el desastre, pero logró salvar muchas vidas.

Consecuencias

La base naval británica de Singapur se quedaba sin barcos. La pérdida de la última fuerza naval británica de la zona, unido a las pérdidas norteamericanas en Pearl Harbor, dejaban a los aliados sin poder naval en el Pacífico ni el Índico, quedando los japoneses como dueños momentáneos del mar, pudiendo realizar los desembarcos sin oposición. Se demostró de manera definitiva que el tiempo de los grandes barcos había terminado. Acorazados y cruceros dejaban paso a los portaaviones, que serían los dueños del mar desde entonces. La guerra del Pacífico acababa de comenzar.

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